3 Mitos Habituales Sobre la Semana Santa

La Pascua no es todo brillo, vestidos, golosinas y caramelos de chocolate. Aunque hay grandes motivos de celebración, el verdadero regocijo de la Pascua sólo puede venir apreciando la muerte que la precedió. Pasarla por alto con bonitas flores de primavera y desbordantes canastas de Pascua no es darle a nuestro Señor lo que le corresponde. No es por ser una Debbie Downer, pero debemos considerar "cuánto costó, ver mi pecado en la cruz". 

Hay tres mitos que he oído decir a la gente sobre la Pascua que contradicen la verdad. Para conocer a Cristo, hay que desmentir estos tres mitos. 

Considere la posibilidad de leer uno de estos datos cada día desde el Viernes Santo hasta el Domingo de Resurrección. 

VIERNES: MUERTE DE JESÚS

Mito: Jesús en realidad no murió en la cruz. 

Verdad: La crucifixión era una forma habitual de pena capital para esclavos y criminales en la Antigua Roma. Jesús fue la víctima más famosa, pero no la única que sufrió esta muerte atroz.  “En la antigüedad, miles y miles de personas fueron crucificadas, lo que en aquella época se consideraba una de las formas más brutales de morir", como explica un escritor.  El proceso era extremadamente penoso, tanto que Roma no solía matar así a sus propios ciudadanos. Se consideraba demasiado vergonzoso. El proceso solía incluir la flagelación: la persona era desnudada, atada a un poste y golpeada en la espalda, los glúteos y las piernas por soldados romanos. Luego se burlaban de la víctima. 

“Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban; y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó? Y decían otras muchas cosas injuriándole.” Lucas 22:63-65 

A la víctima debilitada se le hacía cargar su propio madero de la cruz hasta el lugar de su ejecución. Jesús estaba tan débil por la severa paliza que no podía llevar el suyo. En Marcos 15:21 dice “A uno que pasaba por allí de vuelta del campo, un tal Simón de Cerine, padre de Alejandro y de Rufo, lo obligaron a llevar la cruz.”

En el lugar de ejecución, la víctima era desnudada de nuevo y luego clavada en la cruz, al menos clavada por las manos, y sobre ella, en lo alto de la cruz, se colocaba un letrero en el que se declaraba su crimen. En el caso de Jesús el letrero decía "Este es Jesús, el Rey de los Judíos". "La muerte se producía en última instancia por una combinación de restricción de la circulación sanguínea, fallo de los órganos y asfixia al esforzarse el cuerpo bajo su propio peso. Podía acelerarse rompiendo las piernas con un garrote de hierro, lo que impedía que soportaran el peso del cuerpo y dificultaba la inhalación, acelerando tanto la asfixia como el shock", información de Britannica.

Fueron entonces los soldados y le quebraron las piernas al primer hombre que había sido crucificado con Jesús, y luego al otro. Pero, cuando se acercaron a Jesús y vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le abrió el costado con una lanza y al instante le brotó sangre y agua. Juan 19:32-34

Debido a la "popularidad" de esta forma de pena capital, creo que es seguro asumir que los soldados que trabajaban en torno a la muerte de Jesús eran expertos en saber si el cuerpo estaba muerto o no. Jesús murió en esa cruz y luego fue enterrado. Me parece que, si un soldado no hacia el trabajo que se le había encomendado, habría habido consecuencias para él. Debía estar seguro de haber completado su tarea. 

Jesús sabía lo que le esperaba. En el huerto de Getsemaní, la noche antes de su muerte, Jesús pidió a Dios: “Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú.” (Mateo 26:39). En su humanidad, temía la muerte física que le esperaba. 

Pero creo que el mayor temor de Jesús era la copa de la ira que sabía que tenía que beber para cargar con nuestros pecados. Salmo 75:8 “Ciertamente la copa está en la mano del Señor con vino espumante mezclado con especias. Cuando él la vacíe, todos los impíos de la tierra beberán de ella hasta la última gota.” 

En la cruz, cuando Jesús cargó con los pecados del mundo, experimentó la ira de Dios y, por tanto, la separación de Él. Esta es la copa que Jesús no quería llevar. En la cruz, Jesús dijo: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". Mientras colgaba de la cruz, Jesús experimentó lo que merecen los que rechazan a Dios: perder la comunión con el Padre. Esto era lo que Jesús más temía.

Pero en obediencia al Padre y en Su amor por nosotros, Jesús voluntariamente entregó Su vida por nosotros. Estuvo dispuesto a pagar el precio de nuestros pecados. 

¿Cuánto nos ama Jesús para soportar esta muerte atroz?

SABADO: LA TUMBA

Mito: El cuerpo fue robado como un engaño de resurrección.

Verdad: Entonces llegó Simón Pedro siguiéndolo y entró en el sepulcro. Y vio los lienzos que habían quedado, y el sudario que había estado sobre su cabeza no puesto con los lienzos sino doblado en un lugar aparte.” John 20:6-7

Si entraras en una tumba para robar un cadáver, ¿te detendrías a desenvolverlo? Si lo desenvolvieras, ¿te detendrías a separar y doblar el trocito de cabeza de los trocitos de cuerpo?

Si el cuerpo de Jesús fue robado, ¿quién robó el cuerpo? ¿Fueron los judíos, los romanos o los discípulos? Los dos primeros no tienen ningún sentido lógico. ¿Cuál sería el motivo para ellos? Los judíos no querían que la gente pensara que Jesús había resucitado ni tampoco los romanos. Si hubieran robado el cadáver, ¿no lo habrían presentado más tarde para probar su punto de vista? No tiene sentido. 

Los discípulos estaban afligidos por la muerte de Jesús, pero no ganaban nada robando el cuerpo. Fue su interacción con el Señor resucitado lo que lo cambió todo para ellos. La mayoría de los discípulos fueron martirizados por su fe. ¿Por qué iban a morir por algo que sabían que era un engaño?

DOMINGO: TUMBA VACIA

Mito: Jesús no resucitó. 

Verdad: Hubo muchos testigos del Señor resucitado. No menos importantes fueron María Magdalena y la otra María que se encontraron y hablaron con Jesús aquella primera mañana de Pascua (Mateo 28:1-10). Si los escritores de los evangelios estuvieran mintiendo, habrían contado una historia que pareciera creíble y habrían elegido testigos más "creíbles" que dos mujeres. En la antigüedad, las mujeres eran consideradas propiedad y ni siquiera se les permitía ser testigos en los tribunales. Su improbabilidad como testigos hace el relato más creíble. Jesús también se apareció tres veces a sus discípulos después de su resurrección (Juan 21:14).

Porque en primer lugar les he enseñado lo que también recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; que apareció a Pedro y después a los doce. Luego apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven todavía; y otros ya duermen. Luego apareció a Jacobo, y después a todos los apóstoles. 1 corintios 15:3-7

El pasaje anterior escrito por Pablo señala que varios de los testigos aún vivían en el momento de la escritura. Él estaba diciendo: "¡pueden comprobarme los hechos en esto!".

La resurrección demuestra el poder de Dios. Fue una colaboración de la trinidad:

DIOS. Hechos 2:24: Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, liberándolo de la agonía de la muerte, porque era imposible que la muerte pudiera retenerlo.

JESÚS. Juan 10:17-18: Por esto me ama el Padre, porque yo pongo mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

ESPIRITU. Romanos 8:11Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en ustedes, el que resucitó a Cristo de entre los muertos también les dará vida a sus cuerpos mortales mediante su espíritu que mora en ustedes.

¿Por qué importa que Jesús resucitara de entre los muertos?  

  • El triunfo de Jesús sobre la tumba es fundamental para la fe cristiana. Muestra el poder de Dios: El que hizo la tierra y todo lo que hay en ella sigue teniendo poder y control sobre ella. Confirma la completa soberanía de Dios.  La victoria de Jesús sobre la muerte ilustra que no tenemos nada que temer de la muerte porque Dios es Señor incluso sobre ella. Él ha quitado el aguijón de la muerte para toda la eternidad. (1 Corintios 15:54-55)

  • El hecho de que Jesús no se deteriorara en la tumba demuestra su naturaleza sin pecado y su divinidad. (Salmo 16:10)

  • Valida todas las profecías del Antiguo Testamento que predijeron su sufrimiento, muerte y resurrección. 

  • Tenemos el poder de la resurrección a nuestra disposición en Cristo. “Y cuál la inmensurable grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la operación del dominio de su fuerza. Dios la ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su diestra en los lugares celestiales.” (Efesios 1:19-20)

  • Jesús dijo en Juan 11:25, “Yo soy la resurrección y la vida.”  La resurrección de Jesús fue una "primicia" de nuestra resurrección futura. Los que creemos en Jesús también resucitaremos con Él un día y viviremos con Él para siempre. 

Para un creyente, el Domingo de Resurrección es un día victorioso. Demuestra que Jesús es quien dijo ser. 

“Y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es inútil; todavía están en sus pecados,” 1 Corintios 15:17 ¡Digamos!

¡Aleluya! ¡Ha resucitado!


ACERCA DE NUESTRA BLOGUERA

Bonnie Kotler y su esposo Mitch tienen dos hijas, tres hijos, cuatro nietos y tres perritos. Fue ama de casa durante muchos años antes de regresar a la fuerza laboral después de recibir su Maestría en Consejería y Relaciones Humanas de la Universidad de Villanova. Ella es una consejera profesional licenciada en The Peacemaker Center y en su consultorio privado, True North Counseling. Bonnie ha estado en el equipo de enseñanza del ministerio de mujeres de Willowdale desde 2012. Los estudios Bíblicos han sido una parte importante en su caminar como creyente, y a su vez, le encanta ayudar a otras mujeres a encontrar la paz con Dios y crecer en su fe. Le gusta escribir material para el estudio Bíblico, leer ficción, pasar tiempo con la familia y hacer cualquier cosa bajo el sol. A Bonnie le encanta reír y considera que la risa es la mejor medicina. Salmo 126:2

ACERCA DE NUESTRA TRADUCTORA

Silvia Cubos nació en la ciudad de México, y se crio en la ciudad de Toluca, es la mayor de 5 hermanos. Estudió comunicación y después de graduarse llegó a este país en 1996 donde tuvo la oportunidad de estudiar Ingles y Educación temprana. Silvia ha trabajado como maestra, interprete y trabajadora social. Desde los 17 años Silvia ha sentido el llamado de servir al Señor y orar por las necesidades de otros, ahora lo hace en Willowdale en Español desde 2019. Silvia disfruta cocinar comida mexicana, caminar al aire libre con sus dos hijas y su perro; para terminar el día le gusta disfrutar de un helado de fresa.